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lunes, 22 de marzo de 2010

Mi amigo el silencio


El silencio tiene sonido, me crees incongruente...

Solitario en una habitación, sin más que el reloj para indicarme el tiempo, son elementos que necesito para demostrar que el sonido puede gritar, reir, hablar, soñar, que tiene un submundo.
Hartado de una vida donde el ruido irrumpe mis sentidos, los quiebra, los derrota con un choque de vibraciones, he decidido alejarme de esta realidad que me ata y une a un sistema que no quiero.
He pasado de ser sombra a un objeto maquilador de segunda mano.
Respiro profundo, mi mirada se centra en un punto fijo, no hay nadie más, sólo yo y el sonido de mi viejo reloj.
El silencio me llama, oigo todo con claridad, que mi cuerpo se llena de paz interior.
El trance es agradable, el silencio se convierte en un ruido a lo lejos, me hace escuchar algo diferente, cosas que pertenecen al mundo y hace mucho las dejé de notar.
El sonido de un pájaro llamando a sus crías en aquél árbol que por años ha estado sembrado en este jardín y ya se me había olvidado.
El caminar de la gente y su fricción contra la piedras del asfalto, el grito del niño que sólo piensa en jugar y fingir en ser adulto.
La desesperación del vendedor por llevar unos centavos a su casa, para continuar sobreviviendo sobre la superficie.
El tic-tac de mi viejo reloj que se desvaneció en el silencio, que me llevó de la mano a una realidad aparte con el andar de sus manecillas.
No se cuanto tiempo he estado alejado de los mios, pero llegó la hora de regresar, de forjar el camino hacía los sueños.

"Si dices mi nombre, desaparezco": La Vida es Bella

jueves, 26 de noviembre de 2009

Cuando llega el momento de decir adiós...


Finales, finales y más finales, ¿Por qué todo en esta vida tiene un ciclo?.
Que difícil es cerrarlo, más cuando sabes que el momento tiene que llegar, como sea, pero debe llegar.
El dilema del adiós, para muchos es un poco complicado, sobre todo cuando se trata hacerlo de la manera correcta.
Las lágrimas, aplausos, movimiento de manos, sólo son adornos de la despedida, nunca he entendido por que decimos adiós, en lugar de un hasta pronto o hasta luego, esa palabra que te da la prórroga de regresar y terminar lo que aparentemente ya había concluido.
El adiós es lo más difícil... por lo general siempre va acompañado de dolor.
La muerte sólo es una transición de la vida, es lo que dicen muchos, pero es el ejemplo más claro de cuando el adiós se vuelve complicado, sobre toda por la sensación de saber que jamás volverás a ver a tu ser querido.
Esta reflexión vino a mi mente en un charla con una amiga, que hace algunos meses perdió a su madre, hoy poco a poco va saliendo del paso.
Sin embargo eso me hizo pensar en mi vida, ¿Que va a pasar cuando a mi me toque vivir esa situación?, no quiero ni pensarlo...
Para ser sincero me da terror pensar en ello, aunque se que estas cosas son del mundo real y tendré que afrontarlo.
Una situación más donde el adiós se hace complicado, cuando llega el momento de dejar al ser amado. Que si no hay amor, que si la magía se terminó, que si es mejor, bueno tantas incógnitas, que terminan en un desenlace fatal...cerrar ciclos.
Luego viene la parte dolorosa, el exrañar, recordar, cosas que te alejan de la realidad y te ubican en un submundo que te mantiene en calma por unos instantes.
Adiós, adiós y más adiós, ¿Cuando el adiós se volverá grato?...
Siempre de cualquier manera, traera recuerdos imborrables.
El cierre escolar, la graduación, mi primer despido laboral, despida de soltero, dejar mi ciudad, dejar mi pasión, desertar la prepa, son situaciones donde el adiós está latente.
Pero que podemos hacer si el ser humano, esta aquí para abrir y cerrar ciclos...
Estos es un cuento de nunca acabar...sólo son cosas del mundo real...Vale, saludos bloggers
Yo solo se, que no quiero dejar este mundo y si me voy les diré hasta pronto...